
En la modificación no participó la comisión asesora para el control del tabaco que lidera el Ministerio de Salud Pública (MSP), según confirmó El Observador con integrantes del grupo. Se modificaron tres artículos de un decreto de 2019 que había reglamentado la ley de política antitabaco, cambios reclamados por la industria tabacalera, principalmente por la empresa Montepaz, bajo el argumento de que la normativa vigente fomentaba el contrabando.
El gobierno señala que el decreto anterior disponía la “indiferenciación de origen en el propio cigarrillo” lo que se entiende que “facilitaría la elaboración y circulación de cigarrillos falsificados”.
A su vez, menciona que al imponer como “única versión” comercializable la “cajilla dura” se excluía la “cajilla blanda” que ha sido la que más se vende en el mercado y cuyas características le permiten “competir más efectivamente” con las que ingresan de contrabando. Para el Ejecutivo, se entiende necesario “mantener la identificación de cada unidad del producto y su empaquetado en cajilla blanda” e “identificar a quienes lucran con la venta al por mayor y menor de cigarrillos falsificados y de contrabando, desalentando el acceso al producto informal, determinando sanciones aplicables”. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS




Titulares por email