
El objetivo, no solo es que logren mejores condiciones en un área difícil como lo es el reciclaje, sino también que tengan un compromiso con el medioambiente, que posibilitará que muchas ciudades del país puedan contar con un circuito limpio y obtener un reciclaje tanto de cartón como plásticos, y al mismo tiempo “tener un agregado de valor en su trabajo”, expresó Martín Fernández, presidente de INACOOP.
Según informó Fernández, se les brinda a estas cooperativas “todas las herramientas para que puedan mejorar su desempeño mediante capacitaciones, así como también en todo lo que refiere a la gestión de una cooperativa para agregarle valor y lograr una mayor productividad”. En otros casos, INACOOP también ayuda en el financiamiento o en el apoyo para obtener un motocarro para el circuito limpio o para poder acceder a herramientas o maquinaria que les permita comercializar de una mejor manera lo que reciclan.
Actualmente, se encuentran trabajando en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social, en la ayuda a 200 trabajadores de cooperativas, pero aseguraron que la política tendrá un impacto mayor “para miles de ciudadanos”, ya que a medida que se cierren los vertederos a cielo abierto “más cooperativas van a estar incorporándose”.
En tanto, Cecilia Sena, directora nacional de Desarrollo Social del Mides y representante de la Cooperativa de recicladores de Rivera, explicó que el objetivo es promover el área productiva de los grupos asociativos, para que puedan acceden a oportunidades y autonomía y al mismo tiempo, disminuir las brechas de desigualdad económica.
“Nuestro rol, en conjunto con el INACOOP es llevar adelante un acompañamiento social, desde el inicio de la creación de la cooperativa, hasta el apoyo económico en cuestiones que tienen que ver con información para poder acceder y tener formalizado este tipo de instrumentos”, indicó.
Foto. RMC




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