
En particular se consideró una “afirmación temeraria" haber mencionado el "riesgo de privatización de facto del agua".
Desde la representación local de ONU se argumentó una descordinación con el grupo que redactó el informe en Ginebra, señala el diario El Pais.
A su vez la Cancillería emitió un comunicado “ante las inexactitudes” detalla las condiciones del agua corriente y acota que “el Gobierno nunca recomendó reducir el consumo humano de agua, sino su disminución en actividades no esenciales con el propósito de asegurar una mejor calidad de agua por un tiempo más prolongado”
Foto: Javier Calvelo/adhoc




Titulares por email