
La Federación de Funcionarios de Ose (FFOSE) consideró que la imputación de su presidente es un ataque a las libertades sindicales que busca desviar la atención de la adjudicación del Proyecto Arazatí.
El gremio rechazó la decisión de la fiscal Gabriela Fossati de formalizar a Federico Kreimerman por un delito de atentado especialmente agravado, a raíz de la manifestación donde arrojaron bombas de humo en la sede de la empresa.
Kreimerman lamentó que se judicialice una acción sindical y defendió las medidas tomadas ese día asegurando que era necesario llamar la atención.
Foto: Enzo Villalba




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