
Federico Kreimerman aseguró que hay “una judialización de la protesta social” que se pronuncia sobre “la privatización del agua”, y que “claramente es parte de un ataque al sindicato”.
Acerca de la instancia de protesta que motivó su imputación por parte de la justicia afirmó que “se quiere montar un escenario de violencia y de amenaza que no fue así”.
La justicia imputó por “atentado especialmente agravado” al presidente de FFOSE Federico Kreimerman.
La fiscal Fabiana Corbo sostuvo que se acreditó, que el dirigente “realizó actos de violencia que exceden lo que sería una manifestación pacifica, con la finalidad de estorbar la función pública”.
De esta manera el juez Humberto Alvarez hizo lugar a la solicitud de fiscalía, resolviendo como medida limitativa que fije domicilio y no lo cambie sin comunicar al tribunal.
La movilización de los trabajadores de OSE se dio mientras se realizaba el lanzamiento de la licitación del proyecto Neptuno por parte de las autoridades del organismo.
La fiscal explicó no es necesario que se haya interrumpido el hecho, como aduce la defensa del imputado, para que se configure un delito de peligro.
Corbo indicó que ampliará la investigación que inició la doctora Gabriela Fossati quien se jubiló, solicitando imágenes de las cámaras del organismo y más testimonios.
La representante del ministerio público no descartó otras imputaciones ya que la bomba de humo que encendió Federico Kreimerman, no fue la única.
La defensa del presidente de FFOSE aseguró que la resolución de la justicia penaliza la protesta sindical.
El abogado Juan Fagúndez dijo, contrariamente a lo que sostiene fiscalía, que no hubo delito porque los testigos dijeron que no se vieron afectados por la protesta.
Sobre el impacto que tendría Kreimerman como funcionario público el abogado indicó, que no la habría hasta que haya una condena y para eso falta muchísimo.
Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS




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