
Trascendió, la víctima recibió varias llamadas telefónicas de una supuesta sobrina suya, que le decía que la pareja de la primera, un hombre de 75 años, estaba secuestrado y golpeado, y que le habían robado la camioneta y sus pertenencias.
La presunta sobrina le pidió que depositara 200.000 pesos en una tarjeta prepaga, con el fin de procurar que liberaran al cautivo.
La octogenaria llamó a su pareja y, como no respondió por estar realizando tareas de campo, radicó la denuncia ante la Policía, que contactó al supuesto secuestrador
Trabaja en el caso la fiscal Beatriz Protesoni.
Foto: Javier Calvelo / adhocFotos




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