
En ese momento había dos empleadas en el local que ya estaba abierto al público, pero con la puerta de vidrio cerrada con llave.
Una de ellas que se ubicaba cerca de la entrada vio como uno de los hombres dañó la puerta y logró acceder al comercio junto a otro delincuente.
Mientras las trabajadoras se refugiaron los delincuentes rompieron el vidrio de la góndola y robaban varios perfumes de alto valor.
Finalmente los maleantes huyeron con los otros dos que los esperaban afuera en las motos.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS




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