
En este sentido, ha criticado que estos mismos políticos y grupos defiendan los aranceles impuestos por la Administración estadounidense de Donald Trump contra el país y ha asegurado que muestran que son unos "vendepatrias".
"Estamos viviendo una excrecencia política: un tipo que hacía campaña envuelto en la bandera brasileña ahora está envuelto en la bandera de Estados Unidos y pidiendo impuestos contra Brasil", ha lamentado Lula durante un discurso en relación al diputado de Sao Paulo por el Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, a quien ha calificado de ser un "enemigo de Brasil".
Este término, ha dicho, se extiende a todos aquellos que "piden sanciones directamente al pueblo brasileño". Ante la imposición de estos gravámenes, el Gobierno de Lula ha decidido evitar confrontaciones con Washington y aumentar sus intercambios comerciales con otros países.
Asimismo, Lula ha recalcado que Brasil seguirá "tratando de negociar la revocación de estas tarifas arancelarias a las exportaciones brasileñas" y ha subrayado que eso será llevado a cabo "con orgullo y soberanía, y permitirá al pueblo brasileño recuperar sus símbolos nacionales".
"Brasil ya no depende tanto de Estados Unidos; tenemos buenas relaciones con otros países. No olvidaré nuestras relaciones, pero tampoco olvidaré que dieron un golpe de Estado", ha manifestado, al tiempo que ha incidido en la importancia de tener una moneda "alternativa al dólar" para comerciar con otros países.
"Estados Unidos es el país más belicoso del mundo, el más avanzado tecnológicamente y el que tiene la mayor economía del mundo, pero queremos ser respetados por nuestro tamaño. Tenemos intereses económicos y estratégicos. Queremos crecer y no somos una república pequeña", ha apuntado.
EP/via dpa
Foto: Mauricio Zina/ adhocFOTOS




Titulares por email