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Hoy 06:10 hs. 23/Abr
/2026

tensiones geopolíticas

Los líderes UE discuten hoy sobre energía, la crisis de Ormuz y Ucrania en su primera cumbre sin Orbán

Examinarán por primera vez este jueves las posibles medidas inmediatas puestas sobre la mesa por Bruselas para atajar la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo.

Por:    @gastonespino

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea examinarán por primera vez este jueves las posibles medidas inmediatas puestas sobre la mesa por Bruselas para atajar la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo --y que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz--, en una cumbre informal marcada también por las tensiones geopolíticas con Estados Unidos o China y la necesidad de aclarar las prioridades económicas y de seguridad del bloque.

Los líderes viajan para ello a Chipre, país que ejerce la presidencia de turno del Consejo, en un momento convulso en el vecino Oriente Próximo que llegó a activar las alarmas del bloque cuando en los primeros días de la guerra una base británica en la isla sufrió una incursión con drones enviados por Irán.

Varios socios, entre ellos España y Francia, acudieron entonces con medios marítimos de apoyo a Chipre; lo que evidenció la necesidad de aclarar cómo activar y asegurar la operatividad de la llamada cláusula de defensa mutua, recogida en el artículo 42.7 de los Tratados pero invocada una sola vez en el pasado --por Francia, tras los atentados de 2015-- y sobre la que los líderes tratarán puntualmente, sin que se esperen conclusiones decisivas en este encuentro.

En el marco de la guerra que estalló tras la ofensiva contra Irán lanzada unilateralmente por Estados Unidos e Israel, los mandatarios tendrán la oportunidad de abordar con la región la situación, en una sesión el segundo día de cumbre informal a la que han sido invitados los líderes de Jordania, Siria, Líbano, Egipto y de Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Sin que haya una referencia expresa en la agenda, será también la primera ocasión en que el bloque se vea a nivel de líderes después de que Alemania e Italia frenaran el martes en una reunión de ministros de Exteriores la posibilidad de medidas comerciales contra Israel por la violencia y violación de derechos fundamentales que ejerce contra Gaza, Cisjordania y Líbano.

El debate del martes lo forzaron España, Irlanda y Eslovenia con una carta que llamaba a reflexionar sobre si la UE debe romper con el Acuerdo de Asociación con Israel y sumó apoyo de otros socios abiertos al menos a suspender parcialmente este marco, como Francia y Suecia; habida cuenta de que la situación, lejos de mejorar, ha empeorado con los ataques a Líbano y la violencia en Cisjordania.

Aunque está por ver si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, u otros colegas dan el paso de elevar la discusión a nivel de líderes, fuentes del Gobierno recuerdan que desde que en febrero de 2024 pidió las primeras medidas, el jefe del Ejecutivo español "no ha dejado de insistir en ello públicamente".

AUSENCIA DE ORBÁN Y COMPROMISO CON KIEV

Será también una cita marcada por la ausencia del primer ministro saliente de Hungría, Viktor Orbán, que tras 16 años en el poder y habiendo promovido un giro iliberal en el país, ha decidido no acudir al que sería su último Consejo Europeo antes de que el líder de la oposición, Péter Magyar, tome el relevo.

Orbán evitará así rendir cuentas cara a cara frente al resto de socios por las filtraciones de documentos confidenciales de la Unión que su Gobierno facilitó al régimen ruso de Vladimir Putin; aunque tras perder las elecciones el aún primer ministro ultra ha relajado sus posiciones de bloqueo en el seno de los 27.

Los líderes europeos, de hecho, acuden habiendo salvado en las últimas horas el veto de Budapest al préstamo europeo de 90.000 millones de euros a Kiev y al último paquete de sanciones contra Rusia; dos medidas escoradas desde hace meses por el bloqueo de Orbán y que marcaron las dificultades de los 27 para avanzar por la vía de la unanimidad exigida en asuntos clave como estos.

Su encuentro comenzará el jueves por la tarde con una discusión con el presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, de quien se espera que reclame a los líderes avances claros en la senda del país hacia la adhesión al club comunitario; un asunto que tampoco genera un consenso claro en cuanto al ritmo o establecer plazos para la integraciones.

MEDIDAS ENERGÉTICAS Y FUTURO PRESUPUESTO

En clave interna, los mandatarios podrán compartir sus primeras impresiones sobre el primer paquete de medidas que la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa para atajar el alza de precios de la energía y la incertidumbre sobre el suministro de combustibles que ha generado en Europa la crisis en el estrecho de Ormuz.

Según las cuentas de Bruselas, en apenas 52 días de conflicto, la Unión Europea ha tenido que asumir por ello un sobrecoste de 24.000 millones de euros en sus compras energéticas; al tiempo que apunta la necesidad de vigilar los riesgos de escasez de suministro de combustibles fósiles, en especial de queroseno para los aviones y diésel, si la crisis se perpetúa.

Además, los jefes de Estado y de Gobierno europeos están llamados a discutir en detalle --pero sin decisiones aún-- sobre cuáles deben ser las prioridades presupuestarias del próximo marco financiero plurianual post 2027 (MFF, por sus siglas en inglés). Aunque aún es pronto para poner cifras sobre la mesa para el presupuesto de 2028-2034, las capitales quieren asegurar que el siguiente presupuesto europeo responde a sus ambiciones.

El debate previsto en el Consejo Europeo de marzo quedó aplazado y por tanto en esta cumbre tendrá lugar el primer debate serio de los 27 al máximo nivel desde que Bruselas presentara el pasado verano su propuesta, que fija un techo de gasto del 1,26% y para el que países como España piden más ambición, para llegar al menos hasta el 2%.

El Gobierno tampoco ve con buenos ojos el paquete propuesto para los recursos propios porque considera que le falta ambición para los retos que afronta la Unión Europea en la actualidad, ni apoya que fondo de competitividad se centre tanto en defensa y seguridad, porque España querría ver más dinero para otras áreas como la transición digital, el desarrollo de la Inteligencia Artificial, la energía o las interconexiones.

 

Texto y foto: EP vía DPA. 

 

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