
Frente a la posibilidad de que eventualidades de hackeo de esta magnitud impacten en Uruguay, las empresas locales que operan con sistemas de automatización, refrigeración industrial en sus cadenas logísticas deben revisar sus niveles de protección.
La ingeniera en computación y especialista en ciberseguridad Marcela Mercapides en entrevista con Radio Monte Carlo instó a las organizaciones y comercios del país a realizar una evaluación de riesgos urgente e identificar cuáles son sus proveedores y activos digitales críticos.
“Es clave identificar la infraestructura crítica y aplicar medidas de protección acordes. Si se opera con sistemas sin soporte o consolas remotas sin resguardo, la exposición al riesgo es total”, enfatizó la experta.
Una situación inédita y de extrema gravedad afectó en las últimas horas a la cadena de abastecimiento alimentario en Europa. Un grupo de ciberdelincuentes tomó el control remoto de los sistemas informáticos de refrigeración de múltiples supermercados en Francia y otros países del continente, inyectando aire caliente y elevando las temperaturas de cámaras frigoríficas y vitrinas hasta los 50 °C. La acción provocó la pérdida irreversible de la cadena de frío y la pérdida de toneladas de productos frescos y congelados, derivando en la emisión de una alerta de seguridad alimentaria en territorio francés.
En entrevista con Radio Monte Carlo, la especialista en ciberseguridad aclaró que los atacantes no hackearon las heladeras una por una de forma física, sino que vulneraron la plataforma de gestión centralizada que emplean los técnicos para controlar la temperatura de forma remota. “Lo que hicieron fue tomar el control de estos sistemas de gestión y alterar el comportamiento de las heladeras. Usaron un mecanismo tradicional de estos equipos para subir la temperatura en una cantidad de horas determinada y echar a perder un montón de alimentos”, detalló.
Al analizar las causas de la vulnerabilidad, Mercapides señaló que gran parte de la tecnología afectada, perteneciente a un proveedor danés, se encontraba descontinuada y sin soporte técnico desde hacía años (algunos modelos desde 2016 o 2021 y otros desde inicios de este año). “No existían los parches o los mecanismos de seguridad para proteger ese tipo de infraestructura que para los supermercados era crítica”, advirtió la experta, remarcando además que la plataforma de administración remota debió contar con mejores barreras de protección.
Respecto a las motivaciones detrás del sabotaje, la ingeniera destacó que no se trató del clásico ataque con fines de lucro o chantaje. “No hay nadie que se haya hecho responsable, no se pidió un rescate ni se robó información. Por lo tanto, podemos pensar que no perseguían un objetivo económico, sino mostrar cierto nivel de poder o perjudicar a las cadenas, evidenciando qué tan débil se puede ser frente a algo tan sensible como la alimentación”, reflexionó.
Foto. EP/via dpa




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