
En el encuentro, García entregó una carta de compromiso institucional en la que manifestó su intención de dejar atrás los enfrentamientos de los últimos años y comenzar una nueva etapa en la relación entre Peñarol y las autoridades del arbitraje, “basada en el respeto, el diálogo y la colaboración”.
“Si los socios me otorgan la responsabilidad de presidir Peñarol, asumo el compromiso de comenzar de cero, construyendo una relación institucional basada en el respeto mutuo, el diálogo y la colaboración”, expresó.
El candidato explicó que uno de los principales objetivos de la reunión fue conocer la situación actual del vínculo entre ambas instituciones y abrir un canal de comunicación directo. “La importancia de tener un diálogo directo es también lo que vinimos a buscar. Las cosas se solucionan mediando las partes, tendiendo puentes y dialogando. Es imposible construir en guerra”, afirmó.
Entre sus propuestas, planteó dejar atrás los enfrentamientos personales y establecer una nueva relación con las autoridades arbitrales, sin que eso signifique renunciar al derecho del club a defender sus intereses deportivos.
En ese sentido, adelantó que, en caso de asumir la presidencia, “no habrá más estados de WhatsApp ni críticas públicas por fuera de los protocolos institucionales”, dijo en referencia a lo que sucede con la actual gestión.
Además, planteó establecer una mesa de diálogo trimestral entre Peñarol y el Departamento de Arbitraje de la AUF, y se mostró de acuerdo con la propuesta de ese departamento de designar a un exárbitro como nexo entre el club y el organismo. El objetivo, según informó, es que esa persona pueda contribuir a la formación de los jugadores de las divisiones formativas y del plantel principal, además de facilitar la comunicación entre ambas instituciones.
García también destacó la necesidad de capacitar a los cuerpos técnicos y al gerente deportivo sobre las reglas y los reglamentos del arbitraje.
Este espacio de diálogo apunta también a “intercambiar inquietudes, analizar criterios y buscar soluciones a través del diálogo”.
El candidato a presidente de Peñarol también manifestó su sorpresa al conocer que, según le informaron durante la reunión, el club no ha enviado representantes al Departamento de Arbitraje de la AUF en los últimos años, pese a que desde ese ámbito se habían propuesto instancias de capacitación sobre nuevos reglamentos y encuentros con los futbolistas.
“Me llevo la triste noticia de que acá Peñarol jamás vino, jamás envió a nadie. Incluso desde aquí han propuesto hacer cursos de nuevos reglamentos y hablar con los jugadores. Lo que me sorprende es que aquí Peñarol nunca vino, no hubo intención, y los jugadores no saben las reglas”, señaló.
En la misma línea, sostuvo que espera que este acercamiento contribuya a mejorar la imagen institucional del club y permita abordar de otra manera las diferencias que puedan surgir con el arbitraje. “Espero que mejore, primero que nada, la imagen de nuestro club, como un hecho protocolar de diálogo, tendiendo puentes y siendo ejemplo. A partir de ahí, construir en base a nuestros errores y los errores también arbitrales, que son humanos y puede haber, y afrontarlos de otra manera”, expresó.
El candidato aclaró que todas las propuestas que planteó se hicieron respetando la independencia de los árbitros y las competencias de las autoridades correspondientes. “No buscamos árbitros que favorezcan a Peñarol. Buscamos un arbitraje independiente, profesional y respetado por todos”, sostuvo.
Por último, reiteró que su planteo apunta a que los desacuerdos se canalicen institucionalmente y no a través de declaraciones públicas que puedan generar nuevos conflictos. “Si el objetivo es no vernos perjudicados o el objetivo es que todo sea implementado sin perjuicios, todo se resuelve con diálogo”, concluyó.
Foto: Cedida a RMC




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