
Tristeza não tem fim
(Brasil/Agencias/Infobae) Monte Carlo/MP
La Policía Federal y el Ministerio Público brasileños hallaron indicios de pago de sobornos en la estatal Eletronuclear en 2009, por parte de un consorcio de empresas en el cual participaba el holding Techint. Ricardo Ouriques Marques es el director general de Ingeniería y Construcción de Techint en Brasil.
Esta mañana, el presidente de Eletronuclear, el vicealmirante de la Marina Othon Luiz Pinheiro da Silva, fue detenido en una operación de búsqueda de pruebas de supuestos desvíos de recursos en los contratos de construcción de la central nuclear Angra 3, informó la Policía Federal. Justamente, Techint está sospechado de haber realizado pagos indebidos a Piñeiro, a través de empresas intermediarias.
Los investigadores calculan que Pinheiro da Silva, que se apartó de sus funciones en abril pasado cuando comenzó a ser investigado, aunque mantiene su cargo, recibió cerca de 4,5 millones de reales (unos 1,365 millones de dólares) por falsificar contratos para la construcción de la planta nuclear.
Los contratos fueron adjudicados por Eletronuclear, subsidiaria del grupo eléctrico Eletrobras, a varias de las empresas acusadas de desviar recursos en contratos con Petrobras.
El escándalo de la petrolera brasileña lanzó esquirlas tan dañinas que ni los intereses de la política pudieron ocultar. El fraude en Petrobras se estructuró en torno a un "club" de empresas que amañó licitaciones para adjudicarse obras contratadas por la estatal entre 2004 y 2014. Según confesaron algunos investigados, los sobornos pagados para obtener las concesiones fueron destinados a financiar partidos políticos y a engrosar fortunas personales de los involucrados.
El mayor caso de corrupción en la historia del gigante sudamericano motivó numerosas causas y la apertura de investigaciones a 13 senadores, 22 diputados y dos gobernadores en funciones, sospechosos de haber participado en la trama de pago de sobornos a cambio de contratos en la estatal. Entre los acusados de corrupción y lavado de dinero está el ahora ex tesorero del gubernamental Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) Joao Vaccari, que está arrestado desde abril.
El estallido de la crisis de Petrobras expuso a las principales empresas de infraestructura de Brasil por su actuación en las obras que licitaba la petrolera, principal inversora del país. Sus problemas arrastran, a su vez, a cientos de proveedores de menor escala.
La nueva fase de la investigación, denominada Operación Lava Jato ('lavadero de autos'), reveló una gigantesca red de sobornos ligados a la política que le costó más de 2.000 millones de dólares a Petrobras y tiene en jaque a todo el sector político y que incluso podría hacer caer al gobierno de Dilma Rousseff.
Foto: AFP




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