
El argentino Lionel Messi, el brasileño Neymar, el uruguayo Luis Suárez, el mortífero tridente del Barcleona, asi como el mexicano Javier 'Chicharito' Hernández y el colombiano James Rodríguez son los encargados de devolverle al fútbol latinoamericano el prestigio que sus anteriores dirigentes le quitaron.
En fila, uno por uno, fueron compareciendo en los tribunales de Brooklyn, al sureste de Nueva York, y la gran mayoría quedó en libertad bajo proceso por las increíbles fianzas que pudieron afrontar.
Todos acusados por la justicia estadounidense de aceptar millones de dólares en sobornos por la adjudicación de derechos de transmisión de ediciones de la Copa América.
El anterior presidente de la Conmebol, Juan Angel Napout, fue puesto en libertad bajo una fianza de 20 millones dólares, de los cuales 17 millones en efectivo.
Poco antes, su antecesor y exvicepresidente de la FIFA, el uruguayo Eugenio Figueredo dispuso de diez millones de dólares en inmuebles y aceptó colaborar con la justicia de su país.
Junto al paraguayo Nicolás Leoz conforman el 'tridente' de últimos presidentes de la Conmebol acusados por la justicia estadounidense de corrupción generalizada, un caso que hizo estallar los cimientos del fútbol mundial y alcanzó hasta al propio presidente de la FIFA, el dimitente Joseph Blatter.
De los que estaban en 2013, ninguno de los máximos dirigentes de las diez federaciones sudamericanas se encuentra actualmente en sus cargos.
"Es la crisis más grande que sufrió la Conmebol por el manejo irregular. No puede haber más malas prácticas en cuanto al manejo comercial de los derechos", dijo el nuevo titular de la Conmebol, Alejandro Domínguez, tras ser electo hace menos de un mes.
AFP




Titulares por email