
El Instituto Nacional de Bienestar Animal, creado hace un año, se propuso, entre otros objetivos, desarrollar una fuerte campaña de bien público que busca generar consciencia sobre la tenencia responsable de animales de compañía. En este sentido, lleva adelante actividades de chipeado y castraciones para combatir la sobrepoblación canina de la que se espera tener una cifra concreta cuando se realice una encuesta nacional.
“Cuando no están bajo un cuidado responsable, los perros pueden tener consecuencias muy importantes sobre la sociedad, como mordeduras a personas y a animales de producción, así como accidentes de tránsito y transmisión de enfermedades”, expresó Marcia del Campo, presidenta del INBA.
Según contó, cada año se registran alrededor de 2.500 denuncias de mordeduras de perros a personas y más de 800 denuncias de ataques de perros a animales de producción, cifras que preocupan al gobierno y, según expresó del Campo, “deben estar en la agenda y preocupación de toda la sociedad”.
Un perro sin un dueño responsable puede estar malnutrido, sin cobertura sanitaria, expuesto a condiciones climáticas extremas, proclive a accidentes y a peleas con otros perros e interacciones agresivas con las personas y expuesto a zoonosis.
Tanto desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) como desde el INBA se ha priorizado la atención de esta problemática.
Para Fernanda Maldonado, directora del MGAP, la sobrepoblación canina es consecuencia de una tenencia irresponsable de los animales de compañía y asegura que se trata de “un tema cultural que no fue atendido durante décadas y que su solución requiere del compromiso de todos los actores y de la ciudadanía en general”.
Programa de control
Desde el MGAP y el INBA se desarrolla un Programa Nacional de Control Reproductivo que establece la obligatoriedad de la esterilización de perros y gatos y también la identificación mediante microchip. Las autoridades exhortan a la ciudadanía a la realización de ambas prácticas para que efectivamente “se pueda empezar a construir el camino del control de la sobrepoblación canina y de la tenencia irresponsable”.
De acuerdo a del Campo, este es un proceso que “llevará tiempo”, ya que se trata de un tema cultural que durante mucho tiempo no fue atendido. “Ahora tenemos una política pública definida y con financiación para llevar a cabo esto. Es necesario lograr que todos los actores de la sociedad tomen consciencia de la importancia de este tema, incluso de las propias instituciones que integran el Consejo Directivo de INBA”, afirmó del Campo.
Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS




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