
El director para la región de la OIM, Othman Belbeisi, ha advertido ese lunes de que las necesidades humanitarias han alcanzado ya niveles "alarmantes". Aproximadamente la mitad de la población, más de 24,7 millones de personas, necesitan asistencia y Belbeisi ha emplazado a todas las partes a permitir el reparto de esta ayuda.
La ONU prevé un empeoramiento generalizado de las estadísticas, por ejemplo en el ámbito del hambre. Si ya en 2002 había 11,7 millones de personas con una situación preocupante de inseguridad alimentaria, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) prevé que 2023 sea un año aún más aciago, ya que después del periodo de cosecha (octubre-febrero), el dato se situaba en los ocho millones, un 30 por ciento más que hace un año.
"La crisis actual ha llegado en un momento crítico para las millones de personas que dependen de la comida y la agricultura", ha señalado el director de la Oficina de Emergencia de la FAO, Rein Paulsen, que ha avisado de que es momento de actuar: "La ventana de oportunidad es pequeña". Así, ha apelado por un lado a la distribución de ayuda humanitaria y también al fomento de la producción local.
El conflicto, entretanto, no muestra visos de solución a corto plazo, tras el fracaso de sucesivos intentos de alto el fuego. La violencia deriva de las discrepancias sobre la integración de las RSF en el seno de las Fuerzas Armadas, uno de los puntos clave del acuerdo suscrito en diciembre para avanzar hacia un gobierno civil.
Datos: EP vía DPA
Foto: Captura de pantalla Google Maps




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