Nacionales

18/Jul
/2014

Kechichián dijo que el Gobierno reafirma apego y compromiso con las normas constitucionales

En el acto realizado en la Plaza Constitución, que conmemoró el 184º aniversario de la Jura de la Constitución, la ministra de Turismo y Deporte dijo que Uruguay seguirá teniendo en la carta magna su herramienta principal.

Acto por la Jura de la Constitución

Acto por la Jura de la Constitución

(Montevideo/Monte Carlo) MP

En nombre del Poder Ejecutivo, la ministra de Turismo y Deporte, Lilian Kechichian, sostuvo en su discurso, que la nación es una construcción colectiva, permanente y constante, que traduce la vocación racional y libremente asumida de convivencia pacífica de un conjunto de personas a partir de bases éticas, culturales, jurídicas y políticas.  

La Constitución es el contrato social que da marco y garantía, expresando los preceptos que constituyen la base de ese acuerdo, siendo además, el reflejo de un tiempo histórico y político. 

Recordó la situación económica, social, demográfica y política de la población de la Banda Oriental en 1830. “En un país atravesado por las guerras de la independencia y sometido a poderes extranjeros, no es de extrañar que nuestra primera Constitución, tuviera como prioridad afirmar la vigencia del Estado nacional, la independencia de todo poder extranjero y la defensa y protección a los derechos a la vida, a la seguridad, al trabajo y de propiedad”.

La afirmación de derechos personales, la distribución de poderes, las garantías para su funcionamiento fueron rasgos positivos de aquella primera Constitución que la hicieron perdurable. “Era una garantía de vida civilizada, un símbolo de orden al que todos se remitían. Estuvo no solo por encima de los caudillos sino también de los partidos políticos”. 

“Todos fueron conscientes de que muchos de los males de la República derivaron de su no acatamiento”, afirmó la integrante del Poder Ejecutivo.

Manifestó, además, que fue inevitable su vinculación con el tiempo histórico y el contexto social que la condicionó. Recordó, según palabras del historiador Benjamín Nahúm, que privó de la ciudadanía a analfabetos, mujeres, esclavos, peones y soldados, dejando al margen de la vida política al país real. No se pronunció claramente a la libertad de cultos, no previó la coparticipación de los partidos políticos en el poder, desnaturalizó el papel de la Asamblea General, excluyó  a los militares del Parlamento y no organizó debidamente los gobiernos locales estimulando su autonomía. 

Sin embargo, dijo que aquella Constitución inicial debe ser tomada como un inicio del constitucionalismo uruguayo y como un paso importante en el proceso de formación de la nación.

 

Foto: Presidencia

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