La Guardia Civil halló el domingo los cadáveres troceados de la pareja y sus dos niños varones, nacidos en 2012 y 2015, en la localidad de Pioz, en la provincia de Guadalajara.
Según indicó a la AFP una fuente de la Guardia Civil, la familia llevaba aproximadamente un año en España. Estuvieron primero en Galicia (noroeste), luego en Torrejón de Ardoz, al este de Madrid, y por último en Pioz, sin que se sepa de momento por qué razón entraron en el país.
Una de las hipótesis que se barajan en el caso, añadió la fuente, es que estuvieran huyendo.
Los agentes no encontraron señales de que los asesinos forzaran la entrada de la casa, y estiman que los cadáveres llevaban en la casa alrededor de un mes.
"La vivienda no estaba forzada, ningún tipo de ventana, ni puerta ni nada", indicó a la AFP el portavoz de la Guardia Civil.
"Tenemos la investigación bajo secreto judicial, y aún no tenemos claro las causas. Parece que se ha hecho por profesionales", añadió este portavoz.
Pese al secreto de sumario, las autoridades apuntaron no obstante a un posible ajuste de cuentas.
"Todo hace indicar que pudo ser debido a un ajuste de cuentas", señaló a la prensa José Julián Gregorio, delegado del gobierno en Castilla-La Mancha, la región en la que se encuentra Pioz.
AFP




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