
Una vez dentro del local, redujeron al guardia, le sacaron su chaleco antibalas, un revolver y luego lo golpearon en la cabeza.
Los delincuentes se hicieron de la recaudación y escaparon por Vilardebó. Según dijeron fuentes policiales se hicieron de unos 100 mil pesos.
El guardia debió ser asistido por una emergencia móvil. La zona y el supermercado tienen cámaras de vigilancia por lo que los delincuentes quedaron registrados pese a que no se distinguen sus rostros. La Policía trabaja con las imágenes.
Foto: Javier Toledo




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