
Tres de ellos por el delito de "asociación para delinquir" junto con el de "extorsión" y uno de ellos por el delito de "extorsión".
El fiscal Rodríguez detalla en el dictámen cómo estas personas fueron aumentando su poder y sus exigencias al club para satisfacer sus intereses y en caso de que sus demandas no fueran cumplidas cometían actos delictivos como los que ocurrieron el domingo 27 de noviembre en ocasión del suspendido partido clásico.
El Fiscal explica, que ocho integrantes de las “barras bravas”, se hicieron presente en Los Aromos, adonde ingresaron sin autorización para exigirle a los miembros de la Comisión de Seguridad que les restablecieran los beneficios que les habían retirado y que hasta ese momento no habían conseguido recuperar.
Entre los concurrentes se hallaban tres de los indagados quienes amenazaron a los directivos, diciéndoles que “de no obtener las entradas, no podrían contener o manejar situaciones de violencia o disturbio dentro del Estadio Centenario, particularmente en la Tribuna Amsterdam” Esta amenaza se concretó al día siguiente, en oportunidad de celebrarse el partido clásico, que finalmente nunca se disputó.
A principios de noviembre, señala Rodriguez en su dictámen que luego de los cambios realizados por Peñarol en la Comisión de Seguridad “los referentes” de los barra dejaron de percibir los beneficios económicos que durante años habían recibido, entonces, con el objetivo de recuperarlos iniciaron contactos con integrantes de la Comisión Directiva, dirigentes y jugadores.
Agrega que “ante la frustración de no conseguir el resultado deseado, se volcaron al despliegue concertado de sucesivos actos de violencia y amenazas contra miembros del Club Atlético Peñarol. Fue así que además de llevar a cabo insistentes presiones a integrantes de Peñarol a través de reiterados llamados telefónicos y apersonamientos en instalaciones del Club, en el mes de noviembre un grupo de aproximadamente treinta hinchas, concurrió a Los Aromos e impidió a los jugadores ingresar al predio, exigiéndole la entrega de cuatrocientas entradas y fuegos artificiales”.
Los jugadores les expresaron que no podían proporcionarles lo que les pedían, a lo que los barras les manifestaron “que estaban de vivos y que se iba a pudrir todo” El Gerente Deportivo del Club Juan Autchain declaró que esta amenaza estaba dirigida a los directivos.
El Fiscal sostiene que la prueba de los hechos relatados emerge de la interceptación de líneas telefónicas de los indagados, la incautación de teléfonos celulares de algunos indagados , declaraciones de los policías de la Dirección General de Información e Inteligencia y de los testigos e indagados.
La Asociación para delinquir, en opinión de la Fiscalía, se tipifica “al constatarse la existencia de una organización que se mantiene en el tiempo, que presenta distribución de roles, jerarquías y distinción de funciones prestadas por sus integrantes a pesar de la fungibilidad de estos. Se trata de un delito de peligro concreto que afecta un bien social colectivo como lo es la Paz Pública”
Con relación al delito de Extorsión, “se entiende que las violencias morales empleadas para hacer o tolerar una situación injusta contra el propio derecho de las víctimas, evade el reato de Violencia privada, al constatarse una referencia específica que es el procurarse un provecho económico injusto (obtención de ganancias, beneficios, regalías) en daño de otro”
Foto: AFP
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Fiscal, procesamiento de cuatro “barra brava” , Peñarol
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