
La inversión fue de 8,5 millones de pesos en equipamiento y 1,3 millones en obras.
Allí se atienden usuarios del sector público y privado. El promedio de internación es 7 días en CTI y 11 en cuidados intermedios. En 10 años la mortalidad fue de 17,5 %.
Durante la recorrida e inauguración del equipamiento y salas en el Centro Nacional del Quemado, el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, destacó el nivel de excelencia que caracteriza a este servicio para atender a pacientes que muchas veces llegan allí en situaciones de gravedad.
El jerarca aseguró que esta institución presenta resultados asistenciales comparables con los de los mejores centros especializados en quemados a nivel mundial.
Los nuevos equipos implicaron una inversión del Gobierno que se aproxima a los 8,5 millones de pesos (carro de anestesia único en el país, ventiladores especiales de asistencia respiratoria, monitores de hemodinamia y otros instrumentos), acompañada de obras en salas por 1,3 millones de pesos, informaron desde Presidencia.
La inversión en asistencia directa a los pacientes en 2016 fue de 130 millones de pesos. El 50 % de los pacientes que llega a este servicio se trata en prestadores públicos y el otro 50 % en mutualistas y seguros privados.
Foto: Presidencia




Titulares por email