
Esta jornada coincide además, en algunos lugares, con la segunda luna llena del mes, un triple evento que algunos han bautizado como el eclipse de la "superluna de sangre azul" y que se observa principalmente en Norteamérica, el Pacífico, Asia y Oceanía.
Con las condiciones atmosféricas propicias, los interesados pudieron ver cómo la luna se tiñó de color cobrizo sin necesidad de usar gafas especiales, como en el caso de los eclipses solares.
Los eclipses lunares ocurren cuando la Tierra se encuentra entre el Sol y su satélite, lo que es visible desde los lugares donde la Luna esté sobre el horizonte en el momento del fenómeno.
Durante la totalidad, la luna entera se encuentra dentro del cono de sombra aunque no desaparece de vista, sino que adquiere una tonalidad rojiza, razón por la que algunos medios y en la redes sociales la hayan bautizado como "luna de sangre".
En tanto el astrónomo uruguayo Gonzalo Tancredi señaló que el eclipse solo se observa principalmente en parte de Norteamérica, el Pacífico, Asia y Oceanía.
Foto: EFE




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