
Custodiado por policías con el rostro cubierto, Abdeslam llegó con pelo largo y barba al Palacio de Justicia de Bruselas, un recinto supervisado por unos 200 agentes de policía y en donde este lunes se tomará declaración a los acusados.
Las excepcionales medidas de seguridad en su traslado de Francia a Bélgica para ser juzgado y el hecho de que cada noche durante el juicio ante el Tribunal Correccional belga regresará a dormir a una prisión francesa han concentrado el interés del proceso al que se enfrenta Abdeslam, de 28 años, junto con su cómplice Sofien Ayari, de 24.
Foto: EFE




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