
El Ministerio de Salud Pública (MSP) informó la baja de los índices de mortalidad infantil, impulsada principalmente, por una reducción de la tasa neonatal precoz, indicador que registra los fallecimientos de recién nacidos menores a 7 días.
La tasa global pasó de 7,9 cada 1.000 nacidos vivos en 2016 a 6,6 por 1.000 en 2017, casi 100 fallecidos menos, destacó la responsable del Área Programática de Salud de la Niñez del MSP, Claudia Romero, en declaraciones al portal de Presidencia. “Son datos preliminares, porque falta profundizar en el análisis, pero estamos muy contentos de marcar este descenso”, expresó.
La tasa neonatal precoz bajó de 3,91 cada 1.000 nacidos vivos (184 fallecidos) en 2016 a 2,98 por 1.000 (128 fallecidos) en 2017. En tanto que la tasa neonatal tardía (entre 7 y 28 días) disminuyó de 1,45 cada 1.000 nacidos vivos (68 fallecidos) en 2016 a 1,39 por 1.000 (60 fallecidos) al año siguiente.
En 2016, la tasa posneonatal (entre 28 y 34 días) era de 2,64 por 1.000 (124 fallecimientos) y descendió a 2,19 por 1.000 (94 fallecimientos) en 2017.
“La tasa neonatal precoz es una de las más difíciles para trabajar y este año ha tenido un gran impacto el descenso de fallecidos en menores de 7 días en la tasa de globalidad infantil”, resaltó Romero.
Foto: Presidencia




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