Se trata de una aeronave de origen británico, modelo C-29 Hawker, que fue adquirida por el Gobierno a través de una licitación pública a fines de 2016 por un valor de 1.010 millones de dólares.
En conferencia de prensa, Menéndez señaló que para él es un momento "de tremenda satisfacción" poner al servicio "del pueblo uruguayo" este avión.
"Da posibilidades del traslado de órganos, calibración de radio ayudas a nivel nacional, búsqueda y rescate (...) el carácter multipropósito será lo esencial. El modo sanitario será el permanente del avión", expresó el ministro.
La aeronave tiene capacidad máxima para dos tripulantes y ocho pasajeros, además de contar con una autonomía de vuelo de cinco horas y media y alcanzar una velocidad de hasta 830 kilómetros por hora.
Desde su compra, el avión pasó por un proceso de mantenimiento y adecuación para que pueda utilizarse con fines sanitarios.
La adquisición despertó polémica en su momento ya que el Tribunal de Cuentas de la República observó el inicial proceso de compra directa, que debió ser cancelado para dar lugar a la realización de una licitación.
Además, representantes de la oposición cuestionaron la necesidad de comprar una aeronave para el uso presidencial.
Al respecto, Menéndez afirmó que "se ha hablado mucho" y se han dicho muchas falsedades, pero que el objetivo de la compra "es positivo".
"El destino no es la Fuerza Aérea, no es el Ministerio de Defensa, no es la Presidencia de la República, el objetivo de esto es la sociedad uruguaya que merece tener esta capacidad a su servicio", agregó.
Asimismo, reconoció que, si bien el uso central será el sanitario, eventualmente el presidente del país, Tabaré Vázquez, u otros miembros del Gobierno, podrán utilizarlo para viajes en la región.
"El modo sanitario será el permanente del avión, lo otro será accidental", concluyó.
Foto y datos: EFE