
“La trazabilidad es la identificación individual obligatoria de cada bovino y el control de sus movimientos entre campos o cuando se envía a faena, por lo que cada movimiento está registrado en el Ministerio de Ganadería”, precisó Stanham, en declaraciones al portal de Presidencia.
El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) remarcó que, inicialmente, esta iniciativa se concretó por un tema sanitario, para demostrarle determinadas exigencias a la Unión Europea, y que evolucionó en la medida en que otros países, particularmente China, agregaron requerimientos.
En lo transcurrido de este año ingresaron divisas al país por 317 millones de dólares por exportaciones cárnicas, un 24 % más que en igual lapso de 2017.
China es el principal destino de esas ventas, con 131 millones de dólares, que equivalen al 41 % del total, seguido con 17 % de la Unión Europea y 14 % del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, también conocido como Nafta, por su sigla en inglés), conformado por Estados Unidos, México y Canadá.
“Para China es importante la trazabilidad de los animales”, resaltó Stanham. El protocolo sanitario que Uruguay tiene con China no exige la trazabilidad, pero son conscientes de que la tenemos y, por lo tanto, la valoran, al punto de que agregaron en sus protocolos a otros destinos, como Estados Unidos, la condición de que tengan una trazabilidad parecida a la uruguaya”, añadió.
Foto: Presidencia




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