
Su novia alertó a la policía tras haber recibido mensajes texto y fotos, en las que el muchacho se podía ver atado con un alambre, en el piso, sin remera y con la boca tapada.
La fiscalía de Flagrancia dispuso una serie de medidas que permitieron a los policías triangular la llamada hasta comunicarse con el joven secuestrado. Dijo que estaba amenazado y tenía un arma en la cabeza.
Finalmente obtuvieron la localización geográfica del teléfono desde donde se realizaba la comunicación, lugar que coincidía con el domicilio materno del presunto secuestrado.
En ese lugar ubicaron al joven en cama, sin signos de violencia y aún defendiendo su situación como secuestrado, por lo cual fue trasladado a fiscalía.
Admitió que todo fue una simulación, por lo cual fue derivado al juzgado que resolvió para H.D.O.B., de 18 años de edad, carente de antecedentes penales, la imputación de una simulación de delito, por lo cual deberá presentarse a la autoridad policial una vez por semana por el término de 90 días.
Foto: archivo




Titulares por email