
El Ejecutivo de Bolivia ha reconocido la muerte de una persona durante los enfrentamientos acaecidos este fin de semana en la localidad de Vilaque, en el departamento de La Paz, en el marco del operativo policial militar 'Corredor Humanitario de Banderas Blancas' con el cual se pretendía desbloquear carreteras afectadas por los bloqueos.
"Tuvimos conocimiento del fallecimiento de un ciudadano y ya hemos expresado a través de distintos medios nuestro pesar", ha señalado en declaraciones a los medios el portavoz presidencial, José Luis Gálvez, quien a renglón seguido ha defendido que "ningún boliviano debería perder la vida bajo ninguna circunstancia similar".
Tras explicar que en la noche del pasado sábado no se contaba con información sobre este deceso del cual sí informaron algunos medios locales del país, el portavoz ha remarcado que ya ha sido abierta una investigación en aras de poder dar respuestas a preguntas como cuál fue el calibre utilizado o la distancia en la que estaba la Policía y sucedió la muerte. "El que haya asesinado, tiene que pagar", ha espetado Gálvez recordando que "nadie está por encima de la ley".
La víctima fue identificada como Víctor Cruz Quispe, un joven de 24 años que, según el parte de defunción recogido por la Agencia de noticias estatal ABI, habría perdido la vida por cuenta de un "traumatismo cervical penetrante por proyectil de fuego".
Cabe recordar que el mismo sábado, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto y Provincias emitieron un comunicado conjunto para exigir el cese inmediato de la violencia, tras los enfrentamientos registrados en la carretera entre La Paz y Oruro y en distintos sectores de El Alto, cuando el Gobierno lanzó el referido convoy de policías y militares para intentar sin éxito desbloquear las carreteras.
Texto y foto: EP vía DPA.




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