
Asimismo, indicaron que son unas 19.000 las viviendas que se dañaron, de las cuales 3.485 quedaron completamente destruidas.
Además, 48 localidades siguen sin suministro eléctrico y los puentes, carreteras, aeropuertos y puertos de las zonas más afectadas también han tenido que suspender todas sus operaciones por motivos de seguridad, según informaciones recogidas por el diario 'Inquirer'.
El Aeropuerto Internacional General Santos permanecerá cerrado a vuelos comerciales pero servirá para ofrecer ayuda humanitaria y acoger un despliegue militar, tal y como indicaron las autoridades, que apuntan a que ya son 3.700 los miembros desplegados para las operaciones de búsqueda y rescate en las áreas más afectadas.
El presidente del país, Ferdinand Marcos Jr., visitó esta semana las zonas afectadas, incluido un colegio dañado y un centro de distribución de ayuda.
Además, declaró el estado de calamidad para 13 localidades debido a los graves daños sufridos y al desplazamiento de la población.
Desde Presidencia aseguraron que el Gobierno cuenta con fondos suficientes para la respuesta de emergencia.
"Los fondos disponibles son suficientes para las operaciones de rescate y recuperación, con el objetivo de minimizar el impacto del desastre", afirmó la portavoz de la Presidencia, Claire Castro.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología indicó que el sismo tuvo su epicentro unos 32 kilómetros al oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani, antes de destacar que el hipocentro estuvo situado a unos 33 kilómetros de profundidad.
Fuente y foto: DPA




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