
El delegado de Gobierno de España en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, afirmó que "todo el mundo" sabía del llamamiento en redes sociales para entrar a la ciudad autónoma e insistió en que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no "alertó", sino que trasladó en una conversación "informal" de WhatsApp una "información rutinaria" sobre la presión migratoria.
En una entrevista en la Cadena Ser, recogida por Europa Press, Triano subrayó que "había convocatorias de redes alentando a la entrada a nado en Ceuta". "Lo sabía todo el mundo", reiteró, para después añadir que había informaciones en la prensa local el 27 de julio, tres días antes de la entrada masiva, donde se "veía cómo personas jóvenes habían entrado" a la ciudad y explicaban en plataformas como TikTok y Facebook que "si entras en Ceuta no puedes ser rechazado".
El delegado explicó que él ya había informado de que "ese movimiento" estaba produciéndose, especialmente desde que se conoció la sentencia del Tribunal Supremo que no permite "devoluciones en caliente" en las entradas a nado. Por ello, señaló que el "mensaje" donde un miembro del CNI avisa a su jefe de gabinete un día antes de la entrada masiva "no aporta absolutamente nada nuevo".
"Tenemos que ponernos en un contexto en el que el día anterior entra unas 400 personas en Ceuta y, en una semana, habían entrado más de 1.000. Estábamos en ese contexto migratorio y esta Delegación del Gobierno comunicaba desde el primer minuto cuál era la situación a los diversos ministerios", defendió, para después recalcar que no había nueva información que hacía prever lo que finalmente ocurrió el 30 de julio.
El delegado precisó que el mensaje de WhatsApp que envió un miembro del CNI "no es una alerta" porque éstas "no se emiten a una Delegación del Gobierno y muchísimo menos a un jefe de gabinete". "Las alertas se elevan al Ministerio de Defensa, al Ministerio del Interior y se formaliza. Eso no es ninguna alerta; es un comentario, una conversación", añadió.
Triano afirmó también que él nunca recibió un mensaje "de ese tipo" procedente del CNI, aclaró que los servicios de inteligencia "tienen sus propios canales de comunicación" y subrayó que en la conversación telefónica de 11 minutos que dio a conocer Moncloa en la desclasificación de documentos se habló "de la situación" de aquellos días y de la "presión migratoria", que "era bastante grave" y por la que ya habían pedido refuerzos los días previos.
Dicho esto, afirmó que no se trató ni "siquiera" de "una conversación formal", en la que aparecen expresiones coloquiales locales, sino de "un intercambio de información rutinario" en la que es "la propia persona del CNI la que le pide información" a su jefe de gabinete sobre cómo van las reuniones.
Por otra parte, tal y como expresó el presidente del Gobierno, Triano defendió "que habrá que estudiar cómo mejorar los servicios de inteligencia en cuanto a la prevención" porque "evidentemente no se valoró correctamente lo que ocurrió".
Texto y foto: Agencia DPA




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