Sin embargo, antes del inicio de la sesión, la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Samantha Power, dijo al Consejo que según la información de la que dispone su país, el avión "fue probablemente derribado por un misil tierra-aire, un SA-11, operado desde una zona controlada por separatistas en el este de Ucrania".
Power recordó que las milicias pro rusas disponen de las tecnologías necesarias para ese tipo de ataque y ya han derribado aviones ucranianos durante el conflicto.
El Consejo se pronunció en una breve declaración por escrito difundida al comienzo de la reunión de urgencia que celebra hoy para analizar la tragedia registrada en Ucrania, en la que se prevé que también trate la invasión israelí a Gaza.
Además, el organismo de la ONU subrayó la "necesidad de que todas las partes den acceso inmediato a los investigadores al lugar del siniestro para determinar la causa del incidente".
El subsecretario político de Naciones Unidas, Jeffrey Feltman, explicó al inicio de la reunión que la ONU no dispone en estos momentos de "una verificación independiente" de las circunstancias de la tragedia, pero está "preocupada" por las informaciones "creíbles" de que el avión pudo ser derribado por un "sofisticado sistema de misiles tierra-aire".
"Este horrendo incidente sirve como el más claro recordatorio de lo terrible que es la situación en el este de Ucrania y de cómo afecta a países y familias mucho más allá de las fronteras ucranianas", indicó Feltman.