
Agentes de la Policía y de la Fiscalía tenían previsto cumplir este miércoles 37 mandatos de prisión contra jefes de narcotráfico, asaltantes, agentes de seguridad privada y conductores, entre otros.
Según las autoridades, la red realizaba los robos a los camiones de carga para financiar la compra de armas y drogas.
Los delincuentes utilizaban fusiles, pistolas y granadas para ejecutar los robos y se beneficiaban del poder territorial que tenían en favelas pobres para revender el material robado.
Como medida de prevención de posibles abordajes por parte de agentes de control, los criminales utilizaban uniformes de uso privativo de las autoridades y bloqueadores de GPS, y contaban con personas disfrazadas como agentes de policía, que se movilizaban en moto y que ayudaban a abrir el paso en las vías para los camiones de carga.
Los delincuentes también se asociaban con conductores de empresas de transporte de carga para conseguir información privilegiada sobre los desplazamientos de los vehículos, según explicó la Fiscalía en un comunicado.
De acuerdo con las autoridades, la red delictiva recibía apoyo bélico y financiero de facciones criminales de Río de Janeiro y de Sao Paulo.
La operación fue realizada en medio de la intervención militar decretada en febrero pasado por el presidente brasileño, Michel Temer, y que transfirió al Ejército el control del orden público en Río de Janeiro para detener las elevadas tasas de criminalidad en el estado más emblemático de Brasil.
Foto y datos: EFE




Titulares por email