
Llegados de distintos puntos del territorio argentino los excombatientes, con una edad media de entre 50 y 60 años, convirtieron su protesta nacional en un acampe al no tener respuesta por parte de las autoridades de la cartera de Defensa ni por la Armada Argentina.
El país austral reclama la soberanía de las Malvinas desde 1833 y se enfrentó en una guerra contra el Reino Unido en 1982 después de que la Junta militar que gobernaba Argentina de facto resolviera un desembarco en las islas el 2 de abril de ese año.
Gabriel Salomón, de 54 años, es el secretario del Centro de exsoldados combatientes de Malvinas de Trelew y representa a la provincia sureña de Chubut en la Comisión Nacional de excombatientes.
Son 1.500 los kilómetros que han recorrido los exsoldados de Trelew para llegar a la protesta nacional frente al Ministerio de Defensa, donde un camión hidrante y cerca de una veintena de policías protegen el edificio.
"¿Creen que vamos a romper algo? Nosotros fuimos a defender a la patria, no somos delincuentes", destacó a Efe Salomón.
Los centros de excombatientes iniciaron un proceso judicial por las pensiones y "están los fallos vencidos", la contraparte (el Gobierno argentino) no presentó su descargo, explicó el secretario chubutense, por lo que el juez a cargo debe fallar a favor de los exsoldados, algo que no ocurrió.
Además de este juicio iniciado contra el Gobierno de Mauricio Macri, a quien Salomón pidió "mayor firmeza en el reclamo de las Malvinas", denunció que tampoco el Senado escuchó sus peticiones.
La "particularidad" del actual Gobierno, indicó el portavoz, es que respondió a los "diez años de abandono" que reclaman desde el inicio de la democracia en el país con la afirmación de que solo "por vía judicial" se solucionaría la cuestión.
"El mismo Estado nos pidió que le hiciéramos juicio", recalcó, unos "derechos adquiridos", que los excombatientes están dispuestos a defender con carpas frente al edificio Libertador, sede del Ministerio, ubicado a tan solo una manzana de la Casa Rosada.
Miles de jóvenes de entre 18 y 25 años fueron enviados a la recuperación de las Malvinas en abril de 1982, algunos de los supervivientes cuentan que tuvieron que seguir tras la guerra realizando el servicio militar sin ver a sus familias.
El conflicto terminó dos meses después con la rendición argentina, y dejó 649 argentinos, 255 británicos y 3 isleños muertos.
"Los que volvimos nunca volvimos a ser la misma persona que éramos antes de ir a la guerra, con lo cual también dimos nuestra vida", concluyó el exsoldado chubutense.
Las conocidas como "listas truchas", en las que se encuentran anotados nombres de presuntos soldados que jamás combatieron en las islas, son el segundo de los reclamos de los excombatientes.
Las conocidas como "listas truchas", en las que se encuentran anotados nombres de presuntos soldados que jamás combatieron en las islas, son el segundo de los reclamos de los excombatientes.
"Cuando vuelves de la guerra te hacen una evaluación física y psicológica, todos los que estamos acá fuimos diagnosticados con una discapacidad", transmitió Rubén Rada, presidente de la Confederación Nacional de Excombatientes de Malvinas.
Una vez aprobada la discapacidad el Estado argentino (según el Anexo 40 de las secuelas de guerra) proporciona una pensión de 17.000 pesos (al cambio de este miércoles, menos de 450 dólares), la cantidad que los soldados esperan recibir.
"Si no la cobramos en vida, nuestras familias no las van a cobrar tampoco, porque una vez que fallece el combatiente desaparece el beneficio", señaló Rada.
Según el portavoz nacional, en 2018 murieron 110 veteranos y dos más se suicidaron.
"Somos los que estuvieron en primera línea de combate, los que nos llevaron a los 18 años cuando teníamos que estar con nuestra novia en una plaza, nos pusieron un casco, un fusil y nos mandaron a la guerra", defendió.
Foto y datos: EFE




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