
“Hace 30 años había tres o cuatro mamógrafos”, pero, tras una inversión de 16 millones de dólares, ahora se han multiplicado en todo el país, informó Luongo.
La realización de mamografías en los casos indicados, tanto a mujeres mayores de 50 años como a las que cuentan con antecedentes genéticos o determinados síntomas, permitió bajar la mortalidad por cáncer, indicó Luongo.
De todas formas, la incidencia de la patología continúa en aumento, aseguró. El desafío ahora es llegar a todas las mujeres, porque una parte de la población, la más vulnerable, aún no tomó conciencia de la necesidad de este tipo de estudios, advirtió.
En este contexto, Luongo destacó el trabajo que realiza el país para prevenir las enfermedades no transmisibles y su política en torno a los factores de riesgo. En materia de cáncer de cuello de útero, el especialista valoró los estudios para detectar el virus del papiloma humano (VPH) que llegan a la población de manera sencilla.
Por su parte, el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, puso énfasis en la consolidación de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer, que trabaja con un plan y objetivos claros, con un presupuesto del que rinde cuentas.
“El organismo se financia con dineros públicos y, por lo tanto, es una responsabilidad dar cuenta de los más de 2,5 millones de dólares que tiene de presupuesto anual”, indicó. “Tiene que transparentarlo, demostrar eficacia, eficiencia y resultados”, insistió.
Foto: Presidencia




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