El juez del caso consideró que el dueño del local y la animadora incurrieron en un delito de homicidio culpable. De todas formas, ninguno de los dos irá a prisión pero deberán presentarse una vez a la semana en una dependencia policial por el plazo de tres meses.
El hermano del propietario del local fue imputado por encubrimiento y también deberá comparecer semanalmente en una seccional policial durante tres meses.
Por otra parte, el Juez consideró que los padres al contratar el salón, asumen el riesgo de confiar en la estructura organizacional de la contratada y en el rol que la misma ha de desarrollar, depositando sus expectativas en el correcto y cuidadoso desempeño de dicho rol.




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